Conociendo los aceites para pintar al óleo

Cuando se quiere empezar a pintar al óleo, uno de los aspectos que quizás resulten más confusos para la mayoría son los aceites, los cuales deben usarse junto a la pintura y su cantidad dependerá de la técnica usada y del propósito del artista. Aunque pueda parecer complejo, el uso de los aceites y su función como medio en la pintura es más simple de lo que suena en primera instancia.

Hoy te mostraremos la función del aceite como medio en la pintura, su propósito principal y los tipos más comunes que existen. También, abordaremos el concepto del diluyente que cumple otro tipo de función en relación a los aceites, pero que también resulta importante de acotar ya que dependiendo del uso de ambos materiales será el producto final en cuanto a calidad y duración.

La función del aceite en las pinturas al óleo

Concretamente, el aceite es el medio aglutinante de las pinturas basadas en óleo, ya que es el vehículo donde los pigmentos se mantienen y toman la textura para aplicarse en la obra, siendo frecuentemente en forma de polvo.

Es decir, cuando se compran los tubos de pintura al óleo su fabricación ya incluye el medio y los pigmentos. Ahora, de acuerdo al color, técnica y propósito buscado por el artista, se buscará agregar más medio para facilitar la aplicación de la pintura, así como también cambiar su textura y tiempo de secado, lo cual se logra con el conocido disolvente llamado trementina.

Y es que, el diluyente modifica la consistencia de la pintura y acelera su tiempo de secado, ya que los aceites y pigmentos tardan mucho tiempo en secarse. Mientras que, con la trementina como el diluyente más usado se logra conseguir efectos pastosos, así como simplemente aportar algo de dureza a la pintura y también opacidad, de acuerdo a la cantidad usada.

Los aceites más usados

  • Aceite de linaza: este es el medio usado aparte más utilizado por artistas de distintos niveles, ya que seca rápido y tiene un bajo coste. Entre sus desventajas, se encuentra el hecho de que tiende a dar un tono amarillo a los colores claros, por lo que debe aplicarse en poca cantidad y con cuidado.
  • Aceite de amapola: en segundo lugar tenemos este aceite, el cual entre sus características seca de manera lenta pero no le da tono amarillo a los colores claros, aunque no debe mezclarse nunca con aceite de linaza se pinta en capas. Entre sus desventajas, el aceite de amapola genera una película poco resistente en la obra.
  • Aceite de nuez: por último, el aceite de nuez es el menos común pero aún utilizado por aquellos que pueden pagarlo, ya que es costoso pero de suave aplicación y fluidez, tiempo de secado rápido y resistencia en los colores. Lo usaron pintores renacentistas como Leonardo Da Vinci.
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