Colores fríos o cálidos como punto focal de una obra al óleo

Cuando se realiza una obra al óleo una de las características más importantes es darle un punto focal; zona en la cual se va a basar el cuadro o que le dará un toque distintivo y también simétrico, siendo usualmente un espacio en el medio o en la zona circundante de la Espiral dorada o áurea. Asimismo, en dicho punto focal puede estar la fuente de luz, el objeto más grande de la obra, una perspectiva o algo que simplemente concentre la atención.

Hoy vamos a mostrarte una idea a tomar en cuenta para hacer cuadros increíbles y diferentes, usando los colores fríos y cálidos como protagonistas, así como el efecto de punto focal que se puede lograr a partir de ellos y su contraste. De esta manera, se logra un tipo especial de resultado que deriva de los distintos espectros dados por las tonalidades cálidas o frías de los distintos colores.

Estableciendo el punto focal

En primer lugar, al querer hacer la obra lo primero a tomar en cuenta es el punto focal; zona donde se concentrará el interés del cuadro, marcado por un objeto, detalle o efecto que se hace de distinta manera. Por ejemplo, una obra al óleo siempre busca su punto focal siguiendo la línea Espiral dorada; desde la zona superior derecha, zona inferior derecha e izquierda.

Del mismo modo, el punto focal también puede ser la fuente de luz que iluminará los objetos, aunque dicho método no es estrictamente necesario, dependiendo también del tipo de cuadro a realizar, ya que si es abstracto no tendrá perspectiva o fuente de luz, y si deberá tenerla si se hace una obra más realista que involucre efectos de distancia, iluminación, movimiento y enfoque.

Usando colores fríos o cálidos como punto focal

Estableciendo ya el punto de enfoque, lo que haremos será plasmarlo con colores fríos o cálidos para luego seguir con la obra con un solo tono. Por ejemplo, utilizaremos en el punto de enfoque colores fríos como el verde, el azul o el púrpura, por lo que en el resto de la obra vamos a usar solamente colores cálidos como el rojo, amarillo o naranja.

Así, se logra un contraste muy interesante entre ambos tipos de colores, los cuales van a concentrar la atención del espectador al ser el punto focal del cuadro. En este sentido, dicho uso de los colores fríos para una obra completa podría ser perfecto para representar ideas abstractas, aunque para atardeceres y mares resulta igual de funcional e interesante.

comprar-cuadros-al-oleo
(Visitados 78 veces, 1 visitas hoy)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

I'm not a spammer This plugin created by memory cards
Share This